Interesante #twitthospi sobre periodismo y medios de comunicación de l’Hospitalet

La #twitthospi de ayer -reunión presencial de twitteros de L’Hospitalet para conversar sobre un tema con invitados- versó ayer noche sobre los periodistas en general y los medios de comunicación en l’Hospitalet. Nuestros compañeros Francisco Durán (Ràdio L’Hospitalet)  y Olga Vallejo (COM Ràdio) hablaron del periodismo que se hace hoy en el área metropolitana de Barcelona, su relación con las redes sociales y el trabajo de todos nosotros. Excelente iniciativa la de @twitthospi que vincula redes sociales y presencia real.

Asistimos una veintena larga de personas. De las muchas ideas vertidas me quedo, además de la explicación de la situación de los medios locales, con otras cosas como el aumento de trabajo que supone para los periodistas atender las redes sociales como herramientas profesionales, el momento de reconversión/adaptación/cambio de hábitos o como se quiera llamar que vivimos en los medios… Todo explicado con tono didáctico para que los no versados en temas profesionales del periodismo pudieran seguir las explicaciones sin problema.

El compañero de la Agència Catalana de Notícies ha hecho una crónica sobre la reunión de ayer.

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Nuevo modelo de medios de L’H (2ª): internet, ni gratis ni barato

En esta segunda entrega sobre mis ideas de cómo debe ser el nuevo modelo de medios de l’Hospitalet quiero centrarme en explicar cual pienso que debería ser la base de lo que propongan. Sé que el debate está en si alguno de los medios actuales debe desaparecer (léase Ràdio L’Hospitalet). En la primera parte ya comenté el coste social que supone su eliminación, pero más allá de eso, creo que la base de futuro del modelo, incluso aunque asumamos que la radio por ondas se pueda eliminar, no es ni menor en medios humanos ni diferente en la forma en la que deberíamos trabajar a partir de ahora. Me explicaré.

L’Hospitalet es un ecosistema informativo privilegiado: prácticamente ningún otro medio se fija intensivamente en la ciudad, y los que la tienen en cuenta suelen tener tendencia a destacar temas relacionados con sucesos, escándalos o veleidades, en detrimento de la vida social y ciudadana normalizada. Se puede comprobar con una simple mirada a Google News, haciendo una búsqueda simple bajo el término Hospitalet. Yo lo hice unas pocas horas antes de publicar esta entrada y de las 30 primeras noticias sobre la ciudad, la mitad (15) correspondían a informaciones de perfil negativo: sucesos (3), denuncia de presuntos escándalos políticos (2), inseguridad (2), colapso sanitario de las infraestructuras (2) y la participación del presidente del Hospi, Miguel García, en el enfrentamiento entre Intereconomía y el FC Barcelona (6). De la otra mitad, seis más eran noticias económicas, cuatro culturales, dos de deportes y tres de otros ámbitos. Me temo que si añadiéramos los programas televisivos ese porcentaje crecería, pero aunque sólo fuera el que hemos visto aquí cabe preguntarse si el perfil habitual de la información sobre l’Hospitalet debe ser que una de cada dos noticias tenga un sesgo negativo…

Monitorizar, compartir, filtrar

La tecnología ha eliminado las barreras para generar y difundir contenidos, hoy cualquiera es potencialmente un ciudadano informador, pero al contrario de lo que pueda parecer, la nuestra no es una profesión a extinguir. Nuestra preparación como periodistas debería permitirnos sobresalir como faros entre la niebla del ruido generado por la sobreabundancia de información que aquella facilidad de acceso ha generado en los últimos años, porque afortunadamente no todo es ruido.

Nuestra identidad es l’Hospitalet al cien por cien. Nadie más la tiene en esta proporción como nosotros, ahí salimos con ventaja. Sin embargo es innegable que la era de internet ha democratizado el acceso a la producción de contenidos, y la web 2.0 ha contribuido a difundirlos una y otra vez de forma masiva, también en l’Hospitalet. Este hecho no puede dejarse al margen de la realidad comunicativa de la ciudad por más tiempo. Debemos escuchar lo que se dice en la red, seamos analógicos, digitales o una mezcla de ambos. Hay que monitorizar los temas que interesan a la gente y a las entidades, los temas que descubren los lectores, las pistas que nos ofrecen… y tamizarlo todo a través de nuestros criterios periodísticos y de nuestra deontología profesional, y una vez filtrado, contrastarlo.

Pero no sólo hay que escuchar y extraer lo que interesa. También hay que participar, hay que hacer comunidad en las redes sociales, en los blogs y en el propio portal, para de esta forma sumar audiencia fiel y no sólo impactos fugaces o lectores paracaidistas que te leen hoy y te olvidan hoy mismo. Como dice Rosental Calmon, director del Knight Center for Journalism in the Americas, de la Universidad de Texas en Austin, las audiencias evolucionan ahora hasta convertirse en comunidades activas e interconectadas. Algo en lo que el antiguo Canal-h.net ya fue pionero hace más de una década con el Club L’H, iniciativa que, con muy escasos medios, creció y resistió durante años para acabar por morir de inanición por falta de visión.

La interacción en la red es parte ya del presente del periodismo. Y no es simplemente ponerse a ‘jugar’ en las redes sociales. Supone una forma diferente de organizarse en nuestro trabajo, nuevos perfiles profesionales, etcétera. Pero hay algo en todo esto que no cambia ni, posiblemente, cambiará nunca: en la base de todo siempre debe haber buenas historias, contenido de calidad, trabajo profesional, hechos de interés bien explicados, capacidad de sorprender por muy banal que sea el tema, capacidad de inventar y de reinventarse. Y ahora hay que seguir haciendo esto mismo, adaptado a las nuevas formas de narrar y en medio de un ruido cada vez más ensordecedor. “La infopolución –dice el profesor de la Universidad de Navarra, José Luis Orihuela– (…) requiere cada vez más inteligencia profesional”.

Ni gratis ni barato

Pero el periodismo en línea no significa gratis, ni siquiera barato. Por supuesto el coste no se puede comparar al de la televisión. Seguramente, si se hace bien, se acercará más al de la radio. L’Hospitalet no merece menos, porque con menos la información de proximidad en una ciudad de nuestras dimensiones no es abarcable, ni en cantidad ni en calidad. De nuevo el profesor Orihuela es la guía:

Una oferta de contenidos de alta calidad solo puede sostenerse con más periodistas, mejor preparados, mejor pagados que cubran menos temas con mayor profundidad”.

Que nadie se asuste, aquí en L’H sólo aspiramos a que mantengan nuestras modestas condiciones actuales….

Los contenidos para nutrir un medio de información, básicamente, son los mismos se hagan para televisión, para un portal de internet o para emitir en una radio por ondas. Las noticias que tienen interés no varían en número, el esfuerzo que requieren es similar, aunque luego se adapten a las especificidades de cada medio. Los medios en internet hoy son audiovisuales y confeccionan videos, audios, presentaciones interactivas, mapas, gráficos, narraciones hiperlincadas… que tienen las mismas dificultades y requieren los mismos esfuerzos de producción y edición que cuando se hacen para televisión o radio.

Ello implica que un canal de internet con un mínimo de calidad requiere personal, no es por definición un medio que se hace con menos gente, y requiere incluso nuevos perfiles profesionales, tanto técnicos (al estilo de programadores) como periodísticos (manager de comunidad…). Internet no se hace con la mitad de gente, en el mejor de los casos con eso se hace la mitad de lo que se hacía antes y se cubren la mitad de los temas de interés para nuestra sociedad, o se hace peor.

Porque además, ahora no sólo hay que estar en la calle, también hay que abrirse a la otra conversación de la ciudad porque el ágora ya no está sólo y exclusivamente en las calles, ahora también está en la red, y no se puede ya descuidar ninguno de los dos. Y gestionar eso también ocupa muchas horas, porque no hablo de ‘jugar’ a facebook o twitter, o de mantener un blog. Hablo de gestionar la propia reputación digital de los periodistas, de tener credibilidad y compartirlo con los demás en busca de formar una comunidad que sea fiel a mi medio al menos tanto como a mí. Hablo de dar servicio a los ciudadanos a través de esas redes sociales (creación de listas temáticas en twitter, avisos de interés…) y de detectar a aquellos que me lo pueden dar a mí como fuentes de información fiables. Todo eso es tiempo y esfuerzo profesional, porque debe hacerse con un criterio periodístico, diferente al del simple internauta e incluso al del ciudadano informador o al de la propia alcaldesa.

Las sinergias de la identidad digital

En este sentido, además, nuestro modelo creo que debería ser capaz de aprovechar las sinergias de todos y cada uno de los que conformamos los medios, tanto de las capacidades que desarrollamos para realizar el trabajo cotidiano, por supuesto, como las energías que algunos además añadimos de forma paralela pero inextricablemente ligada a nuestra identidad digital de periodista de l’Hospitalet (lease blogs, páginas web, investigaciones, perfiles en redes sociales, conferencias, presencia pública, identidad digital…). Muchas de esas actividades son susceptibles de formar parte del global del producto generado con la marca de los medios de comunicación municipales y de generar tráfico recíproco entre estos medios y esas iniciativas del periodista. Todos ganamos y la comunidad se hace más grande. Hay formas de hacerlo, de hecho algunos ya lo practicamos.

Quienes mejor han entendido hasta ahora buena parte de lo que he explicado aquí han sido los miembros de la redacción de deportes de Ràdio L’Hospitalet. Ellos hace tiempo que establecieron su presencia en facebook, y algo más tarde su perfil en twitter, pero no sólo eso, han creado una comunidad de aficionados deportivos con la que interaccionan constantemente, que les responde y que espera sus informaciones y sus contenidos. Hoy, el grupo de la Redacció d’Esports de Radio L´H i Digital L’H tiene 1005 seguidores y el perfil en twitter de Esports Radio L’H tiene 345 seguidores. En comparación, el perfil en facebook de Digital-h, el actual portal digital que incluye muchas más cosas que una programación deportiva, hoy tenía 1220 seguidores (más otros 500 de la página, aunque pueden haber repetidos), y el programa Tots els matins, magazine matinal de la emisora, se queda en 219 seguidores en su grupo de facebook, y 245 en el perfil de twitter, probablemente porque empezaron más tarde. La gente de Esports ha marcado hacia donde va el camino, con iniciativa y buenas intuiciones. Ahora tienen una comunidad, tanto en la calle como en la red, orientada eso sí hacia su programa radiofónico y no tanto hacia el Digital-h (el canal de internet), cosa que debería remediarse.

Dejo para la siguiente entrada la concreción más profesional de cómo debería ser y trabajar la redacción, si es que sigo aquí, claro.

FUENTES: están enlazadas en el texto.