Colaboración para el Grup de Treball de Programari Lliure

Patricia Russo es la coordinadora del Grup de Treball de Programari Lliure per als professionals de la Informació, un grupo vinculado al Col·legi Oficial de Bibliotecaris i Documentalistes de Catalunya, en donde también trabaja como coordinadora de formación. Patricia contactó conmigo para pedirme un artículo destinado a su blog en el que explicara mi experiencia con el programa libre Omeka, un programa de gestión especializada destinado sobre todo a la sistematización de colecciones digitales de museos y, en general, de entidades con patrimonio que mostrar.

En 2012 utilicé la versión gratuita en línea de ese programa de gestión documental para elaborar un portal sobre la historia de Ràdio L’Hospitalet. Era el 30º aniversario de esa emisora municipal que desgraciadamente desapareció poco después. Patricia quería que contara en su blog los detalles de esa experiencia, y yo no he tenido inconveniente en relatar cómo saque adelante el reto con la ayuda de muchos compañeros y en medio de un año de turbulencias laborales; también explico lo que me pareció el programa y saco algunas conclusiones de la experiencia. La entrada se ha publicado hoy y puedes leerla aquí.

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Ya está activo el portal “Ràdio L’Hospitalet, 30 anys de comunicació”

Ya está activo el portal que he preparado en torno a los 30 años de Radio L’Hospitalet. Esta es la dirección: http://radiolh30anys.omeka.net/

Este año, Ràdio L’Hospitalet cumple su trigésimo aniversario, cuestionada y en peligro de cierre. El proyecto pretende ser un homenaje a los y las profesionales que han hecho posible que la ciudad haya tenido en éste el medio de comunicación más longevo de su historia contemporánea. Será también una forma de reivindicar su razón de ser y la necesidad de su existencia.

Hasta ahora he cargado unos 200 objetos (fotos, audios, recortes de prensa, pdf ‘s, etcétera) de diferentes procedencias. Pero el proyecto seguirá abierto hasta el 31 de enero de 2013 y todo lo que me vaya llegando será incorporado. Por tanto, el portal estará en constante crecimiento y pasarse a echar un vistazo de vez en cuando será muy recomendable. Y no sólo por eso, sino también porque además de los objetos, que están agrupados en colecciones, también montaré exposiciones virtuales con selecciones de algunos de ellos y textos. La primera ya está preparada, lleva por título Història d’una ràdio dita de l’Hospitalet.

También estoy elaborando un listado con la gente que ha trabajado en la emisora. Están en construcción permanente, tanto de nombres como de pequeñas explicaciones sobre datos profesionales de cada uno de los nombres.

Si alguien quiere aportar información, será muy bienvenida.

He aprovechado una plataforma, Omeka, que ofrece la Corporation for Digital Scholarship, la misma que ha implementado la conocida herramienta de organización de fuentes de información y bibliográficas, Zotero. Omeka es bastante práctico, gratuito (aunque hay versión de pago), no es especialmente atractivo en su apartado visual (al menos la versión gratuita) pero es bastante valioso para organizar un repositorio de documentos, información y recuerdos, que no es poco. Espero que os guste.

Tres libros sobre periodismo para este Sant Jordi

Mis tres recomendaciones para regalar un libro a un periodista (o no necesariamente) este Sant Jordi. Tres libros imprescindibles para entender el periodismo que se hace hoy en día, los desafíos a los que se enfrenta y cómo se trabaja en la era digital. Y de paso, un regalo de los comunicadores de los medios municipales de L’Hospitalet (recuerda firmar por la continuidad de la radio pública de tu ciudad, Ràdio L’Hospitalet)

Puntos de libro reivindicativos de la continuidad de Ràdio L’Hospitalet. Realización: Pepe Cañete. Si los quieres descargar en calidad para imprimir, clica la imagen (enlace a pdf)

 

El primero

El primero de ellos es 80 claves sobre el futuro del periodismo (Anaya Multimedia, 2012), del Doctor de la Facultad de Comunicación de la Universidad de Navarra, José Luis Orihuela. El libro es original en su planteamiento: 80 de las entradas que Orihuela ha escrito en los últimos dos o tres años en su blog sobre medios digitales que mantiene en ABC, y junto a cada una con el contrapunto, la opinión o simplemente el texto que les sugiere a otros 80 especialistas seleccionados por el autor, que se convierte así también en editor.

Además, existe un tercer nivel de lectura para interactuar con el libro, los numerosísimos enlaces a direcciones de internet que se citan en las notas a pie de página, que abren todo un mundo paralelo al hilo del que nos desvela el propio libro. Las lecciones y los datos que ofrecen Orihuela y sus comentaristas son muchos, por lo que se agradece también la redundancia con la que se ofrecen en varias ocasiones. La lección es clara: Internet y las redes sociales lo están cambiando casi todo en el mundo del periodismo, con las únicas excepciones de sus bases eternas: profesionalidad, deontología profesional y, sobre todo, buenos temas y originalidad para presentarlos. Un libro imprescindible hoy para comprender lo que nos está pasando a los periodistas.

El segundo

El segundo de los libros que recomiendo para regalar este Sant Jordi a un periodista es Mejor que ficción: Crónicas ejemplares. Crónicas ejemplares (Anagrama, 2012), una edición que corre a cargo de Jorge Carrión, escritor y profesor de la facultad de Periodismo de la Universitat Pompeu Fabra. Se trata de una selección de 21 crónicas periodísticas de los últimos años. Un abanico bastante afortunado de cómo se está practicando en España y Latinoamérica ese género en nuestros días.

Los temas sobre los que versan son atractivos en general, aunque por supuesto depende siempre de los intereses que tenga cada uno. Así, los escenarios varían de Japón a Haití, el África subsahariana, la meseta castellana, la Argentina post dictadura, Tánger, Praga o Ciudad Juárez. Hay crónicas trágicas, de muerte; otras mucho más inócuas, de viaje o de observación; algunas sobre catástrofes, naturales o humanas… En fin, hay de todo, como en botica, pero lo importante, creo, es tanto lo que se dice como la forma en que se dice. Son textos de los que un periodista puede aprender muchas cosas y aplicarlas en su trabajo diario, porque hay alguna obra maestra, como la crónica de Leila Guerriero, El rastro de los huesos, que explica cómo se formó desde cero en Argentina uno de los equipos de antropología forense más importantes del mundo para la recuperación de los cadáveres de la dictadura de aquel país. Sólo por esta historia vale la pena comprar el libro.

Y el tercero

Por último, un libro sobre infografía y periodismo de datos, que tan de moda se ha puesto en la última década, tanto en los diarios como en Internet. Se trata de la obra de Alberto Cairo, El Arte funcional – infografia y visualizacion de informacion (Alamut, 2011). Cairo, que ha vivido a caballo al menos entre España, Estados Unidos y Brasil, es una autoridad en estos temas y además de dedicarse a la infografía ha enseñado en varias universidad a ambos lados del Atlántico.

Este libro es uno de esos que se deben poner en la cabecera de los profesionales dedicados a la visualización de información. No es un manual de técnica informática para hacer infográficos. Cairo enseña las bases de la visualización de la información, cómo se debe hacer un infográfico, los fundamentos, la historia y las bases cognitivas humanas que deben conocerse para plantearlos. Pero más allá de que nos interese especialmente el tema o no (yo creo que es una tendencia en alza en los últimos años y los periodistas deberíamos al menos tener un mínimo bagaje) su autor acierta también en plantear un libro divulgativo, no un manual puro y duro para universitarios. El rigor y el planteamiento es de asignatura de facultad de diseño o de comunicación, pero las explicaciones son muy claras, y la descripción histórica de los tres siglos que tiene esta disciplina técnica deparan una lectura muy gratificante.

Entender que la forma en que hoy disponemos la información visual de datos deriva, entre otras, de la implementación del diseño de mapas acometida durante la Ilustración y la Industrialización (ss. XVIII y XIX) supone una inmersión en las raices más profundas de la infografía. Esta inmersión histórica nos depara un recorrido por algunas de las más bellas ‘infografías’ que ha hecho el ser humano, lástima que la edición sea en blanco y negro y tengamos que remitirnos a una página web para verlas en color (aunque no quiero imaginar cual sería el precio en color, si estando así ya cuesta casi 30€).

Por supuesto, no sólo hay historia, también hay aplicaciones a este campo de la teoría de la cognición humana, una sistematización de las dimensiones que tiene la información visual y qué debe tenerse en cuenta según estas características, un capítulo más práctico sobre cómo debe plantearse la realización de un infográfico (el plan de trabajo, vamos), y por último muchos, muchísimos ejemplos. Un libro realmente interesante.

A disfrutar con cualquiera de ellos… Feliz Sant Jordi a tod@s

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Interesante #twitthospi sobre periodismo y medios de comunicación de l’Hospitalet

La #twitthospi de ayer -reunión presencial de twitteros de L’Hospitalet para conversar sobre un tema con invitados- versó ayer noche sobre los periodistas en general y los medios de comunicación en l’Hospitalet. Nuestros compañeros Francisco Durán (Ràdio L’Hospitalet)  y Olga Vallejo (COM Ràdio) hablaron del periodismo que se hace hoy en el área metropolitana de Barcelona, su relación con las redes sociales y el trabajo de todos nosotros. Excelente iniciativa la de @twitthospi que vincula redes sociales y presencia real.

Asistimos una veintena larga de personas. De las muchas ideas vertidas me quedo, además de la explicación de la situación de los medios locales, con otras cosas como el aumento de trabajo que supone para los periodistas atender las redes sociales como herramientas profesionales, el momento de reconversión/adaptación/cambio de hábitos o como se quiera llamar que vivimos en los medios… Todo explicado con tono didáctico para que los no versados en temas profesionales del periodismo pudieran seguir las explicaciones sin problema.

El compañero de la Agència Catalana de Notícies ha hecho una crónica sobre la reunión de ayer.

Nuevo modelo de medios de L’H (2ª): internet, ni gratis ni barato

En esta segunda entrega sobre mis ideas de cómo debe ser el nuevo modelo de medios de l’Hospitalet quiero centrarme en explicar cual pienso que debería ser la base de lo que propongan. Sé que el debate está en si alguno de los medios actuales debe desaparecer (léase Ràdio L’Hospitalet). En la primera parte ya comenté el coste social que supone su eliminación, pero más allá de eso, creo que la base de futuro del modelo, incluso aunque asumamos que la radio por ondas se pueda eliminar, no es ni menor en medios humanos ni diferente en la forma en la que deberíamos trabajar a partir de ahora. Me explicaré.

L’Hospitalet es un ecosistema informativo privilegiado: prácticamente ningún otro medio se fija intensivamente en la ciudad, y los que la tienen en cuenta suelen tener tendencia a destacar temas relacionados con sucesos, escándalos o veleidades, en detrimento de la vida social y ciudadana normalizada. Se puede comprobar con una simple mirada a Google News, haciendo una búsqueda simple bajo el término Hospitalet. Yo lo hice unas pocas horas antes de publicar esta entrada y de las 30 primeras noticias sobre la ciudad, la mitad (15) correspondían a informaciones de perfil negativo: sucesos (3), denuncia de presuntos escándalos políticos (2), inseguridad (2), colapso sanitario de las infraestructuras (2) y la participación del presidente del Hospi, Miguel García, en el enfrentamiento entre Intereconomía y el FC Barcelona (6). De la otra mitad, seis más eran noticias económicas, cuatro culturales, dos de deportes y tres de otros ámbitos. Me temo que si añadiéramos los programas televisivos ese porcentaje crecería, pero aunque sólo fuera el que hemos visto aquí cabe preguntarse si el perfil habitual de la información sobre l’Hospitalet debe ser que una de cada dos noticias tenga un sesgo negativo…

Monitorizar, compartir, filtrar

La tecnología ha eliminado las barreras para generar y difundir contenidos, hoy cualquiera es potencialmente un ciudadano informador, pero al contrario de lo que pueda parecer, la nuestra no es una profesión a extinguir. Nuestra preparación como periodistas debería permitirnos sobresalir como faros entre la niebla del ruido generado por la sobreabundancia de información que aquella facilidad de acceso ha generado en los últimos años, porque afortunadamente no todo es ruido.

Nuestra identidad es l’Hospitalet al cien por cien. Nadie más la tiene en esta proporción como nosotros, ahí salimos con ventaja. Sin embargo es innegable que la era de internet ha democratizado el acceso a la producción de contenidos, y la web 2.0 ha contribuido a difundirlos una y otra vez de forma masiva, también en l’Hospitalet. Este hecho no puede dejarse al margen de la realidad comunicativa de la ciudad por más tiempo. Debemos escuchar lo que se dice en la red, seamos analógicos, digitales o una mezcla de ambos. Hay que monitorizar los temas que interesan a la gente y a las entidades, los temas que descubren los lectores, las pistas que nos ofrecen… y tamizarlo todo a través de nuestros criterios periodísticos y de nuestra deontología profesional, y una vez filtrado, contrastarlo.

Pero no sólo hay que escuchar y extraer lo que interesa. También hay que participar, hay que hacer comunidad en las redes sociales, en los blogs y en el propio portal, para de esta forma sumar audiencia fiel y no sólo impactos fugaces o lectores paracaidistas que te leen hoy y te olvidan hoy mismo. Como dice Rosental Calmon, director del Knight Center for Journalism in the Americas, de la Universidad de Texas en Austin, las audiencias evolucionan ahora hasta convertirse en comunidades activas e interconectadas. Algo en lo que el antiguo Canal-h.net ya fue pionero hace más de una década con el Club L’H, iniciativa que, con muy escasos medios, creció y resistió durante años para acabar por morir de inanición por falta de visión.

La interacción en la red es parte ya del presente del periodismo. Y no es simplemente ponerse a ‘jugar’ en las redes sociales. Supone una forma diferente de organizarse en nuestro trabajo, nuevos perfiles profesionales, etcétera. Pero hay algo en todo esto que no cambia ni, posiblemente, cambiará nunca: en la base de todo siempre debe haber buenas historias, contenido de calidad, trabajo profesional, hechos de interés bien explicados, capacidad de sorprender por muy banal que sea el tema, capacidad de inventar y de reinventarse. Y ahora hay que seguir haciendo esto mismo, adaptado a las nuevas formas de narrar y en medio de un ruido cada vez más ensordecedor. “La infopolución –dice el profesor de la Universidad de Navarra, José Luis Orihuela– (…) requiere cada vez más inteligencia profesional”.

Ni gratis ni barato

Pero el periodismo en línea no significa gratis, ni siquiera barato. Por supuesto el coste no se puede comparar al de la televisión. Seguramente, si se hace bien, se acercará más al de la radio. L’Hospitalet no merece menos, porque con menos la información de proximidad en una ciudad de nuestras dimensiones no es abarcable, ni en cantidad ni en calidad. De nuevo el profesor Orihuela es la guía:

Una oferta de contenidos de alta calidad solo puede sostenerse con más periodistas, mejor preparados, mejor pagados que cubran menos temas con mayor profundidad”.

Que nadie se asuste, aquí en L’H sólo aspiramos a que mantengan nuestras modestas condiciones actuales….

Los contenidos para nutrir un medio de información, básicamente, son los mismos se hagan para televisión, para un portal de internet o para emitir en una radio por ondas. Las noticias que tienen interés no varían en número, el esfuerzo que requieren es similar, aunque luego se adapten a las especificidades de cada medio. Los medios en internet hoy son audiovisuales y confeccionan videos, audios, presentaciones interactivas, mapas, gráficos, narraciones hiperlincadas… que tienen las mismas dificultades y requieren los mismos esfuerzos de producción y edición que cuando se hacen para televisión o radio.

Ello implica que un canal de internet con un mínimo de calidad requiere personal, no es por definición un medio que se hace con menos gente, y requiere incluso nuevos perfiles profesionales, tanto técnicos (al estilo de programadores) como periodísticos (manager de comunidad…). Internet no se hace con la mitad de gente, en el mejor de los casos con eso se hace la mitad de lo que se hacía antes y se cubren la mitad de los temas de interés para nuestra sociedad, o se hace peor.

Porque además, ahora no sólo hay que estar en la calle, también hay que abrirse a la otra conversación de la ciudad porque el ágora ya no está sólo y exclusivamente en las calles, ahora también está en la red, y no se puede ya descuidar ninguno de los dos. Y gestionar eso también ocupa muchas horas, porque no hablo de ‘jugar’ a facebook o twitter, o de mantener un blog. Hablo de gestionar la propia reputación digital de los periodistas, de tener credibilidad y compartirlo con los demás en busca de formar una comunidad que sea fiel a mi medio al menos tanto como a mí. Hablo de dar servicio a los ciudadanos a través de esas redes sociales (creación de listas temáticas en twitter, avisos de interés…) y de detectar a aquellos que me lo pueden dar a mí como fuentes de información fiables. Todo eso es tiempo y esfuerzo profesional, porque debe hacerse con un criterio periodístico, diferente al del simple internauta e incluso al del ciudadano informador o al de la propia alcaldesa.

Las sinergias de la identidad digital

En este sentido, además, nuestro modelo creo que debería ser capaz de aprovechar las sinergias de todos y cada uno de los que conformamos los medios, tanto de las capacidades que desarrollamos para realizar el trabajo cotidiano, por supuesto, como las energías que algunos además añadimos de forma paralela pero inextricablemente ligada a nuestra identidad digital de periodista de l’Hospitalet (lease blogs, páginas web, investigaciones, perfiles en redes sociales, conferencias, presencia pública, identidad digital…). Muchas de esas actividades son susceptibles de formar parte del global del producto generado con la marca de los medios de comunicación municipales y de generar tráfico recíproco entre estos medios y esas iniciativas del periodista. Todos ganamos y la comunidad se hace más grande. Hay formas de hacerlo, de hecho algunos ya lo practicamos.

Quienes mejor han entendido hasta ahora buena parte de lo que he explicado aquí han sido los miembros de la redacción de deportes de Ràdio L’Hospitalet. Ellos hace tiempo que establecieron su presencia en facebook, y algo más tarde su perfil en twitter, pero no sólo eso, han creado una comunidad de aficionados deportivos con la que interaccionan constantemente, que les responde y que espera sus informaciones y sus contenidos. Hoy, el grupo de la Redacció d’Esports de Radio L´H i Digital L’H tiene 1005 seguidores y el perfil en twitter de Esports Radio L’H tiene 345 seguidores. En comparación, el perfil en facebook de Digital-h, el actual portal digital que incluye muchas más cosas que una programación deportiva, hoy tenía 1220 seguidores (más otros 500 de la página, aunque pueden haber repetidos), y el programa Tots els matins, magazine matinal de la emisora, se queda en 219 seguidores en su grupo de facebook, y 245 en el perfil de twitter, probablemente porque empezaron más tarde. La gente de Esports ha marcado hacia donde va el camino, con iniciativa y buenas intuiciones. Ahora tienen una comunidad, tanto en la calle como en la red, orientada eso sí hacia su programa radiofónico y no tanto hacia el Digital-h (el canal de internet), cosa que debería remediarse.

Dejo para la siguiente entrada la concreción más profesional de cómo debería ser y trabajar la redacción, si es que sigo aquí, claro.

FUENTES: están enlazadas en el texto.

Nuevos modelo de medios de L’H (1ª): quién no tendrá acceso

El nuevo modelo de medios de L’H puede que sea más barato, pero dejará al margen de la información de proximidad cotidiana a casi 85.000 ciudadanos que, según las estadísticas, no utilizan internet o bien lo hacen esporádicamente. ¿Se ha pensado en ellos? Habrá que diseñar estrategias pensando en esta realidad.

El nuevo modelo de medios de comunicación de L’Hospitalet que se pretende implantar pivotará alrededor de internet. Se está trabajando con esta mentalidad desde el principio, y es de lo poco que ha trascendido. Por lo tanto, tras el cierre de la TV L’H, muy probablemente seguirá el de la emisora municipal por ondas, y únicamente quedará, al margen de lo digital, el Diari de L’Hospitalet, de periodicidad entre quincenal y mensual (en los últimos dos años, mensual). La oportunidad de informarse de la actualidad cotidiana de la ciudad que, en su mayor parte sólo cubrimos los medios municipales (medios de proximidad), prácticamente sólo podrá seguirse por internet ya que la periodicidad del Diari de L’Hospitalet permite, en general, el seguimiento de fondo de la información, pero no de la estricta actualidad.

¿Pero quién utiliza internet en una ciudad como L’Hospitalet?

Basándonos en los datos del INE 2011 analizados por el Observatorio nacional de las telecomunicaciones y de la sociedad de la información (ONTSI), y tomando también los últimos datos estadísticos del Anuari 2010 de l’Hospitalet, veamos quién podrá y quién no podrá tener la posibilidad de informarse en la ciudad a partir de ahora.

El análisis del ONTSI está basado en encuestas en toda España a ciudadanos entre 10 y 74 años. Por tanto, mi muestra en l’Hospitalet serán 217.033 habitantes de los 265.891 que tenía en total el año 2010. Según el ONTSI, los internautas con acceso semanal a la red (que sería el caso que nos interesa, los que se conectan con una frecuencia suficiente para poderse informar, y no esporádicamente) fueron en los municipios de más de 100.000 habitantes como el nuestro el 61,1% de la población (entre 10 y 74 años). Extrapolado a l’Hospitalet, supone que 132.607 personas entre 10 y 74 años podrían seguir informándose en el nuevo sistema de medios cotidianamente, pero 84.425 quedarían fuera. A ellas habría que añadir seguramente buena parte de las 23.956 de más de 74 años que completaban el censo de l’Hospitalet en 2010 por la parte superior, cuyas habilidades informáticas cabe suponer reducidas y poco o casi nada extendidas.

¿Quiénes son esas 84.425 personas?

El retrato que hace el ONTSI aplicado a España habla sobre todo de personas con un nivel educativo equivalente a estudios de primaria y de primera etapa de secundaria. Con primaria sólo se conectan con frecuencia semanal el 22,9%, mientras que de las personas con estudios de secundaria sólo tienen el hábito de conectarse a internet semanalmente el 55,6%. Traducido a números y aplicado a l’Hospitalet, supondría que de las 84.425 personas, 47.030 corresponderían a ciudadanos con estudios primarios, y 23.833 con estudios de primera etapa de secundaria. Es decir, casi el 84% de los que se estaría dejando fuera de la información cotidiana de proximidad serían gente con un bajo nivel de estudios.

Otra característica que podemos intuir mediante los datos que analiza el ONTSI es la franja de edad de los que no utilizan internet en España. Según esos datos, la población de 65-74 años sólo se conecta semanalmente en una proporción del 14,6%, mientras que la franja de 55-64 lo hace en el 33,9% de los casos, y la de 45-54 ya asciende pero sólo hasta el 58,1%. Extrapolado a los datos censales de l’Hospitalet de 2010, nos encontramos que de los 84.425 hospitalenses que se puede inferir estadísticamente  que no usan habitualmente internet, 22.199 estarían entre los 65 y los 74 años de edad, 19.279 tienen entre 55 y 64, mientras que 14.168 oscilan entre los 45 y los 54 años de edad. Es decir, 2 de cada 3 ciudadanos que quedarán fuera de la posibilidad de acceder a la información de proximidad tienen entre 45 y 74 años de edad.

En resumen, y aún admitiendo que esta extrapolación sólo tiene un carácter aproximativo pero que seguramente es lo mejor que se puede hacer ante la falta de datos sobre el uso de internet y el número de conexiones en l’Hospitalet, el perfil de quien no podrá tener opción de acceder a la información de proximidad cotidiana cuando el nuevo modelo de medios basado en internet esté en marcha serán las personas con un nivel bajo de estudios, mayores de 45 años, y especialmente de 55.

A esos 84.425 ciudadanos (que superarían los 100.000 si sumáramos casi todos los mayores de 74 años) sólo les quedará el Diari de L’Hospitalet y, subsidiariamente, la escasa información que sobre l’Hospitalet ofrecen el resto de medios catalanes, para cubrir una parte de sus posibles anhelos comunicativos de proximidad.

Bien, pero si ese es el modelo porque la ciudad no se puede permitir otro, ¿qué se debería hacer para minimizar el impacto de estas cifras?, ¿y qué ideas puedo aportar a la pregunta de cómo debería ser? Lo dejo para la segunda parte.

FUENTES:

– Perfil sociodemográfico de los internautas. Análisis de datos INE 2011 (disponible en línea)

Anuari de L’Hospitalet 2010 (disponible en línea)