Mi blog sobre Asia oriental supera las 25.000 visitas

Hemos alcanzado las 25.000 visitas en el blog Con mi sombra somos tres. Han pasado dos años y ocho meses desde que a mediados de febrero de 2010 inicié la singladura de mi blog relacionado con Asia oriental. Comparado con otras bitácoras, estas cifras seguramente serán modestas, pero a mí me producen especial ilusión, tanto por su número como por su progresión, y voy a compartirla.

Algunas de las cifras que indican la progresión del blog son las siguientes. En febrero de 2010, cuando abrí el blog, los lectores visitaron 82 páginas. El mes pasado, el último completo con estadísticas, las vistas ascendieron a 1863. En todo el 2010, el total de visitas fue de 4.373 (en realidad fueron menos de 11 meses). En 2011 las visitas casi se doblaron: 7.919. En lo que llevamos de este año ya han sido vistas 12.794 páginas. El reto de doblar las páginas del año pasado está al alcance.

El promedio de páginas vistas diarias asciende actualmente a unas cuarenta, con puntas recientes que llegan hasta casi el centenar. La entrada más vista hasta ahora ha sido la relacionada con el arte contemporáneo chino (2.268 visitas), seguida por el comentario a la novela Sorgo rojo, del premio Nobel de literatura Mo Yan (1313). Esta última entrada ayudó a batir el récord de visitas en un solo día, el 11 de octubre de 2012, fecha en que le concedieron el Nobel a Mo Yan. Aquel día se visitaron 444 páginas en el blog, la mayoría para leer el comentario a esa obra.

En cuanto a la procedencia de los lectores, dispongo de estadísticas de los últimos ocho meses. Aproximadamente la mitad (4.630) proceden de España. Le siguen en importancia los lectores/as de México (1.423), Argentina (1.151) y Colombia (1.030). Hay visitantes de gran parte del mundo, con las únicas excepciones de buena parte de los países de África, de Asia central y algunos países de Asia.

En este portal personal, hasta ahora se han registrado 2.886 visitas, desde marzo de 2011.

Anuncios

Interesante #twitthospi sobre periodismo y medios de comunicación de l’Hospitalet

La #twitthospi de ayer -reunión presencial de twitteros de L’Hospitalet para conversar sobre un tema con invitados- versó ayer noche sobre los periodistas en general y los medios de comunicación en l’Hospitalet. Nuestros compañeros Francisco Durán (Ràdio L’Hospitalet)  y Olga Vallejo (COM Ràdio) hablaron del periodismo que se hace hoy en el área metropolitana de Barcelona, su relación con las redes sociales y el trabajo de todos nosotros. Excelente iniciativa la de @twitthospi que vincula redes sociales y presencia real.

Asistimos una veintena larga de personas. De las muchas ideas vertidas me quedo, además de la explicación de la situación de los medios locales, con otras cosas como el aumento de trabajo que supone para los periodistas atender las redes sociales como herramientas profesionales, el momento de reconversión/adaptación/cambio de hábitos o como se quiera llamar que vivimos en los medios… Todo explicado con tono didáctico para que los no versados en temas profesionales del periodismo pudieran seguir las explicaciones sin problema.

El compañero de la Agència Catalana de Notícies ha hecho una crónica sobre la reunión de ayer.

Nuevo modelo de medios de L’H (2ª): internet, ni gratis ni barato

En esta segunda entrega sobre mis ideas de cómo debe ser el nuevo modelo de medios de l’Hospitalet quiero centrarme en explicar cual pienso que debería ser la base de lo que propongan. Sé que el debate está en si alguno de los medios actuales debe desaparecer (léase Ràdio L’Hospitalet). En la primera parte ya comenté el coste social que supone su eliminación, pero más allá de eso, creo que la base de futuro del modelo, incluso aunque asumamos que la radio por ondas se pueda eliminar, no es ni menor en medios humanos ni diferente en la forma en la que deberíamos trabajar a partir de ahora. Me explicaré.

L’Hospitalet es un ecosistema informativo privilegiado: prácticamente ningún otro medio se fija intensivamente en la ciudad, y los que la tienen en cuenta suelen tener tendencia a destacar temas relacionados con sucesos, escándalos o veleidades, en detrimento de la vida social y ciudadana normalizada. Se puede comprobar con una simple mirada a Google News, haciendo una búsqueda simple bajo el término Hospitalet. Yo lo hice unas pocas horas antes de publicar esta entrada y de las 30 primeras noticias sobre la ciudad, la mitad (15) correspondían a informaciones de perfil negativo: sucesos (3), denuncia de presuntos escándalos políticos (2), inseguridad (2), colapso sanitario de las infraestructuras (2) y la participación del presidente del Hospi, Miguel García, en el enfrentamiento entre Intereconomía y el FC Barcelona (6). De la otra mitad, seis más eran noticias económicas, cuatro culturales, dos de deportes y tres de otros ámbitos. Me temo que si añadiéramos los programas televisivos ese porcentaje crecería, pero aunque sólo fuera el que hemos visto aquí cabe preguntarse si el perfil habitual de la información sobre l’Hospitalet debe ser que una de cada dos noticias tenga un sesgo negativo…

Monitorizar, compartir, filtrar

La tecnología ha eliminado las barreras para generar y difundir contenidos, hoy cualquiera es potencialmente un ciudadano informador, pero al contrario de lo que pueda parecer, la nuestra no es una profesión a extinguir. Nuestra preparación como periodistas debería permitirnos sobresalir como faros entre la niebla del ruido generado por la sobreabundancia de información que aquella facilidad de acceso ha generado en los últimos años, porque afortunadamente no todo es ruido.

Nuestra identidad es l’Hospitalet al cien por cien. Nadie más la tiene en esta proporción como nosotros, ahí salimos con ventaja. Sin embargo es innegable que la era de internet ha democratizado el acceso a la producción de contenidos, y la web 2.0 ha contribuido a difundirlos una y otra vez de forma masiva, también en l’Hospitalet. Este hecho no puede dejarse al margen de la realidad comunicativa de la ciudad por más tiempo. Debemos escuchar lo que se dice en la red, seamos analógicos, digitales o una mezcla de ambos. Hay que monitorizar los temas que interesan a la gente y a las entidades, los temas que descubren los lectores, las pistas que nos ofrecen… y tamizarlo todo a través de nuestros criterios periodísticos y de nuestra deontología profesional, y una vez filtrado, contrastarlo.

Pero no sólo hay que escuchar y extraer lo que interesa. También hay que participar, hay que hacer comunidad en las redes sociales, en los blogs y en el propio portal, para de esta forma sumar audiencia fiel y no sólo impactos fugaces o lectores paracaidistas que te leen hoy y te olvidan hoy mismo. Como dice Rosental Calmon, director del Knight Center for Journalism in the Americas, de la Universidad de Texas en Austin, las audiencias evolucionan ahora hasta convertirse en comunidades activas e interconectadas. Algo en lo que el antiguo Canal-h.net ya fue pionero hace más de una década con el Club L’H, iniciativa que, con muy escasos medios, creció y resistió durante años para acabar por morir de inanición por falta de visión.

La interacción en la red es parte ya del presente del periodismo. Y no es simplemente ponerse a ‘jugar’ en las redes sociales. Supone una forma diferente de organizarse en nuestro trabajo, nuevos perfiles profesionales, etcétera. Pero hay algo en todo esto que no cambia ni, posiblemente, cambiará nunca: en la base de todo siempre debe haber buenas historias, contenido de calidad, trabajo profesional, hechos de interés bien explicados, capacidad de sorprender por muy banal que sea el tema, capacidad de inventar y de reinventarse. Y ahora hay que seguir haciendo esto mismo, adaptado a las nuevas formas de narrar y en medio de un ruido cada vez más ensordecedor. “La infopolución –dice el profesor de la Universidad de Navarra, José Luis Orihuela– (…) requiere cada vez más inteligencia profesional”.

Ni gratis ni barato

Pero el periodismo en línea no significa gratis, ni siquiera barato. Por supuesto el coste no se puede comparar al de la televisión. Seguramente, si se hace bien, se acercará más al de la radio. L’Hospitalet no merece menos, porque con menos la información de proximidad en una ciudad de nuestras dimensiones no es abarcable, ni en cantidad ni en calidad. De nuevo el profesor Orihuela es la guía:

Una oferta de contenidos de alta calidad solo puede sostenerse con más periodistas, mejor preparados, mejor pagados que cubran menos temas con mayor profundidad”.

Que nadie se asuste, aquí en L’H sólo aspiramos a que mantengan nuestras modestas condiciones actuales….

Los contenidos para nutrir un medio de información, básicamente, son los mismos se hagan para televisión, para un portal de internet o para emitir en una radio por ondas. Las noticias que tienen interés no varían en número, el esfuerzo que requieren es similar, aunque luego se adapten a las especificidades de cada medio. Los medios en internet hoy son audiovisuales y confeccionan videos, audios, presentaciones interactivas, mapas, gráficos, narraciones hiperlincadas… que tienen las mismas dificultades y requieren los mismos esfuerzos de producción y edición que cuando se hacen para televisión o radio.

Ello implica que un canal de internet con un mínimo de calidad requiere personal, no es por definición un medio que se hace con menos gente, y requiere incluso nuevos perfiles profesionales, tanto técnicos (al estilo de programadores) como periodísticos (manager de comunidad…). Internet no se hace con la mitad de gente, en el mejor de los casos con eso se hace la mitad de lo que se hacía antes y se cubren la mitad de los temas de interés para nuestra sociedad, o se hace peor.

Porque además, ahora no sólo hay que estar en la calle, también hay que abrirse a la otra conversación de la ciudad porque el ágora ya no está sólo y exclusivamente en las calles, ahora también está en la red, y no se puede ya descuidar ninguno de los dos. Y gestionar eso también ocupa muchas horas, porque no hablo de ‘jugar’ a facebook o twitter, o de mantener un blog. Hablo de gestionar la propia reputación digital de los periodistas, de tener credibilidad y compartirlo con los demás en busca de formar una comunidad que sea fiel a mi medio al menos tanto como a mí. Hablo de dar servicio a los ciudadanos a través de esas redes sociales (creación de listas temáticas en twitter, avisos de interés…) y de detectar a aquellos que me lo pueden dar a mí como fuentes de información fiables. Todo eso es tiempo y esfuerzo profesional, porque debe hacerse con un criterio periodístico, diferente al del simple internauta e incluso al del ciudadano informador o al de la propia alcaldesa.

Las sinergias de la identidad digital

En este sentido, además, nuestro modelo creo que debería ser capaz de aprovechar las sinergias de todos y cada uno de los que conformamos los medios, tanto de las capacidades que desarrollamos para realizar el trabajo cotidiano, por supuesto, como las energías que algunos además añadimos de forma paralela pero inextricablemente ligada a nuestra identidad digital de periodista de l’Hospitalet (lease blogs, páginas web, investigaciones, perfiles en redes sociales, conferencias, presencia pública, identidad digital…). Muchas de esas actividades son susceptibles de formar parte del global del producto generado con la marca de los medios de comunicación municipales y de generar tráfico recíproco entre estos medios y esas iniciativas del periodista. Todos ganamos y la comunidad se hace más grande. Hay formas de hacerlo, de hecho algunos ya lo practicamos.

Quienes mejor han entendido hasta ahora buena parte de lo que he explicado aquí han sido los miembros de la redacción de deportes de Ràdio L’Hospitalet. Ellos hace tiempo que establecieron su presencia en facebook, y algo más tarde su perfil en twitter, pero no sólo eso, han creado una comunidad de aficionados deportivos con la que interaccionan constantemente, que les responde y que espera sus informaciones y sus contenidos. Hoy, el grupo de la Redacció d’Esports de Radio L´H i Digital L’H tiene 1005 seguidores y el perfil en twitter de Esports Radio L’H tiene 345 seguidores. En comparación, el perfil en facebook de Digital-h, el actual portal digital que incluye muchas más cosas que una programación deportiva, hoy tenía 1220 seguidores (más otros 500 de la página, aunque pueden haber repetidos), y el programa Tots els matins, magazine matinal de la emisora, se queda en 219 seguidores en su grupo de facebook, y 245 en el perfil de twitter, probablemente porque empezaron más tarde. La gente de Esports ha marcado hacia donde va el camino, con iniciativa y buenas intuiciones. Ahora tienen una comunidad, tanto en la calle como en la red, orientada eso sí hacia su programa radiofónico y no tanto hacia el Digital-h (el canal de internet), cosa que debería remediarse.

Dejo para la siguiente entrada la concreción más profesional de cómo debería ser y trabajar la redacción, si es que sigo aquí, claro.

FUENTES: están enlazadas en el texto.

Nuevos modelo de medios de L’H (1ª): quién no tendrá acceso

El nuevo modelo de medios de L’H puede que sea más barato, pero dejará al margen de la información de proximidad cotidiana a casi 85.000 ciudadanos que, según las estadísticas, no utilizan internet o bien lo hacen esporádicamente. ¿Se ha pensado en ellos? Habrá que diseñar estrategias pensando en esta realidad.

El nuevo modelo de medios de comunicación de L’Hospitalet que se pretende implantar pivotará alrededor de internet. Se está trabajando con esta mentalidad desde el principio, y es de lo poco que ha trascendido. Por lo tanto, tras el cierre de la TV L’H, muy probablemente seguirá el de la emisora municipal por ondas, y únicamente quedará, al margen de lo digital, el Diari de L’Hospitalet, de periodicidad entre quincenal y mensual (en los últimos dos años, mensual). La oportunidad de informarse de la actualidad cotidiana de la ciudad que, en su mayor parte sólo cubrimos los medios municipales (medios de proximidad), prácticamente sólo podrá seguirse por internet ya que la periodicidad del Diari de L’Hospitalet permite, en general, el seguimiento de fondo de la información, pero no de la estricta actualidad.

¿Pero quién utiliza internet en una ciudad como L’Hospitalet?

Basándonos en los datos del INE 2011 analizados por el Observatorio nacional de las telecomunicaciones y de la sociedad de la información (ONTSI), y tomando también los últimos datos estadísticos del Anuari 2010 de l’Hospitalet, veamos quién podrá y quién no podrá tener la posibilidad de informarse en la ciudad a partir de ahora.

El análisis del ONTSI está basado en encuestas en toda España a ciudadanos entre 10 y 74 años. Por tanto, mi muestra en l’Hospitalet serán 217.033 habitantes de los 265.891 que tenía en total el año 2010. Según el ONTSI, los internautas con acceso semanal a la red (que sería el caso que nos interesa, los que se conectan con una frecuencia suficiente para poderse informar, y no esporádicamente) fueron en los municipios de más de 100.000 habitantes como el nuestro el 61,1% de la población (entre 10 y 74 años). Extrapolado a l’Hospitalet, supone que 132.607 personas entre 10 y 74 años podrían seguir informándose en el nuevo sistema de medios cotidianamente, pero 84.425 quedarían fuera. A ellas habría que añadir seguramente buena parte de las 23.956 de más de 74 años que completaban el censo de l’Hospitalet en 2010 por la parte superior, cuyas habilidades informáticas cabe suponer reducidas y poco o casi nada extendidas.

¿Quiénes son esas 84.425 personas?

El retrato que hace el ONTSI aplicado a España habla sobre todo de personas con un nivel educativo equivalente a estudios de primaria y de primera etapa de secundaria. Con primaria sólo se conectan con frecuencia semanal el 22,9%, mientras que de las personas con estudios de secundaria sólo tienen el hábito de conectarse a internet semanalmente el 55,6%. Traducido a números y aplicado a l’Hospitalet, supondría que de las 84.425 personas, 47.030 corresponderían a ciudadanos con estudios primarios, y 23.833 con estudios de primera etapa de secundaria. Es decir, casi el 84% de los que se estaría dejando fuera de la información cotidiana de proximidad serían gente con un bajo nivel de estudios.

Otra característica que podemos intuir mediante los datos que analiza el ONTSI es la franja de edad de los que no utilizan internet en España. Según esos datos, la población de 65-74 años sólo se conecta semanalmente en una proporción del 14,6%, mientras que la franja de 55-64 lo hace en el 33,9% de los casos, y la de 45-54 ya asciende pero sólo hasta el 58,1%. Extrapolado a los datos censales de l’Hospitalet de 2010, nos encontramos que de los 84.425 hospitalenses que se puede inferir estadísticamente  que no usan habitualmente internet, 22.199 estarían entre los 65 y los 74 años de edad, 19.279 tienen entre 55 y 64, mientras que 14.168 oscilan entre los 45 y los 54 años de edad. Es decir, 2 de cada 3 ciudadanos que quedarán fuera de la posibilidad de acceder a la información de proximidad tienen entre 45 y 74 años de edad.

En resumen, y aún admitiendo que esta extrapolación sólo tiene un carácter aproximativo pero que seguramente es lo mejor que se puede hacer ante la falta de datos sobre el uso de internet y el número de conexiones en l’Hospitalet, el perfil de quien no podrá tener opción de acceder a la información de proximidad cotidiana cuando el nuevo modelo de medios basado en internet esté en marcha serán las personas con un nivel bajo de estudios, mayores de 45 años, y especialmente de 55.

A esos 84.425 ciudadanos (que superarían los 100.000 si sumáramos casi todos los mayores de 74 años) sólo les quedará el Diari de L’Hospitalet y, subsidiariamente, la escasa información que sobre l’Hospitalet ofrecen el resto de medios catalanes, para cubrir una parte de sus posibles anhelos comunicativos de proximidad.

Bien, pero si ese es el modelo porque la ciudad no se puede permitir otro, ¿qué se debería hacer para minimizar el impacto de estas cifras?, ¿y qué ideas puedo aportar a la pregunta de cómo debería ser? Lo dejo para la segunda parte.

FUENTES:

– Perfil sociodemográfico de los internautas. Análisis de datos INE 2011 (disponible en línea)

Anuari de L’Hospitalet 2010 (disponible en línea)

Del modelo de negocio periodístico a la artesanía comunicativa

En la segunda jornada del congreso Media 140, he ido de los grandes planteamientos del modelo de negocio del periodismo actual a una visión del potencial de Facebook en su relación con el periodismo para recoger y compartir noticias, y he acabado en el ‘inframundo’ de las microsesiones de ideas prácticas con tres propuestas interesantes y muy diferentes.

Protagonistas de la mesa redonda sobre el modelo de negocio (izq. a der.): Ismael Nafría, Carles Capdevila, Pau Llop y Vicent Partal

Hemos abierto la segunda y última sesión del congreso Media 140 sobre tecnología digital, periodismo y comunicación con una mesa redonda con un tema de primer orden para la profesión en estos momentos de cambios: el modelo de negocio que pueden seguir los medios de comunicación en esta encrucijada entre la tradición del papel, el micrófono y la tele, y la eclosión de las nuevas tecnologías de la información y la web 2.0

Ismael Nafría, director de contenidos digitales de la web de La Vanguardia, apuesta por el model en el que mayoritariamente los medios siguen dependiendo de la publicidad y de la máxima audiencia posible, pero combinado con otras fuentes adicionales, como por ejemplo el pago por contenidos premium u otras fórmulas que se van creando sobre la marcha. En este sentido, Nafría ha puesto un ejemplo que, personalmente, considero un éxito y un acierto: la puesta en valor de sus 130 años de ediciones en una hemeroteca digital al alcance de todos de forma gratuita. Para el público supone un servicio que va de responder a la simple curiosidad, a colaborar con la investigación histórica, por poner sólo dos ejemplos. Para el grupo Godó les ha aportado una fuente de ingresos extra a través de una línea de negocio basada en ofrecer copias de ejemplares de una determinada fecha en formato regalo para conmemorar nacimientos, aniversarios, etcètera.

Para Nafría, el modelo de negocio depende de la empresa, y de sus condicionantes, pero en todo caso da el consejo de que los equipos de contenidos y de publicidad trabajen juntos. Sobre la forma de optimizar los recursos y de organizar las redacciones, no apuesta por ninguno en concreto, prefiere incidir en que internet es un medio diferente a la edición en papel del diario que requiere, como mínimo, una forma de hacer y unas herramientas diferentes. En este sentido, sobre si el periodista debe o no elaborar el contenido de la misma información para el diario y para el portal, dice el responsable de La Vanguardia que si eres capaz de elaborar el contenido de internet de la forma en que se debe hacer, entonces ¿por qué no?

Para el jovial Carles Capdevila, el director del nuevo diario catalán ARA, su experiencia de meses es la de una redacción integrada y un negocio con diversos modelos a la vez. Un negocio y unos productos que van modificando en función de las respuestas que les llegan de las audiencias a traves de los más diversos canales, en especial las redes sociales (facebook y twiter). Decía Capdevila sobre las plataformas sociales que son agnósticos en todas ellas, “practicantes, pero no creyentes”: mientras nos funcionan, apostamos por ellas, cuando no nos funcionen buscaremos otras, siempre escuchando a nuestro usuario y, en este sentido, buscando el modelo de negocio en directo. Si sacan un especial, o venden un DVD, o fomentan una suscripción, y funciona, siguen haciéndolo, pero si no es así, reformulan el modelo en otra dirección de forma ágil.

Vicent Partal, el director de VilaWeb, prefiere hablar desde el punto de vista de la sostenibilidad de los medios: con qué se puede hacer un medio que sea sostenible. Defiende en su caso concentrar el foco en hacer lo que se desee hacer, no en hacer/informar de todo como antes. También ha lanzado la idea de la importancia de la ‘marca’ del medio, e incluso se plantea difundir con esa marca varios diarios en función de la plataforma (en la web, en Facebook, etcétera)  incluso con modelos distintos. Para Partal, la gratuidad será cada vez más insostenible en los medios en internet. Cree que debemos ir hacia modelos de pago, pero no por suscripción sino mediante micropagos por servicios/productos puntuales.

Facebook, Impure, EPublicación, microformatos…

Del pensamiento a la práctica. la charla sobre Facebook y su potencial en el periodismo se ha quedado un poco en una visión de lo que es esta plataforma social y en su evolución hacia un universo propio dentro de internet, una red de interacciones que está realizando su propia ordenación de la información mediante la incorporación de lo exterior a ella a través de los ‘Me gusta’ y los enlaces en sintonía con las interacciones que provocan. De la charla de Benet M. Marcos, Social Media manager, me quedo con otra idea, la práctica del diario The Independent, que linka a los autores de las noticias en su diario digital con los facebook de estos, en una relación de beneficio mútuo que se retroalimenta porque acaba generando tráfico en las dos direcciones.

Después, vistazo a la herramienta interactiva en la red, Impure, de la empresa Bestiario. Capaz de manipular, procesar y visualizar datos, Impure permite entender mejor lo que esos datos nos dicen, de una forma más visual. De hecho, es un sistema de programación visual, algo complejo pero no difícil.

Más tarde, la experiencia del periodista y escritor británico afincado en Catalunya, Mathew Tree, y la especialista en edición electrónica de libros, Liz Castro. Ambos mostraban su experiencia de convertir los artículos del periodista en libros digitales e impresos, colocarlos en la red (Amazon, impresión bajo demanda…) y llegar lejos, muy lejos, al menos en teoría.

Por último, sorprende la presencia en un congreso sobre tecnología digital de una idea tan simple como la de Enric Senabre y David Gómez Fontanills, que han recuperado el formato de los libritos hechos a partir de un folio impreso a doble cara y doblado y cortado de forma manual. Es un formato limitado, que admite usos seguramente múltiples y abiertos a la imaginación, aunque a mí me ha parecido una experiencia interesante para trabajarla con niños y niñas en la escuela. No ofrecen nada nuevo, más bien recuperan formatos antiguos, pero en la época de la comunicación vertical en donde cualquiera puede convertirse en emisor, el formato gana significación y validez.

Por la tarde, he asistido a una mesa redonda de análisis sobre cómo los medios de comunicación tradicionales en Japón y en Occidente han informado del reciente terremoto. El comentario específico de esta mesa redonda lo podeis leer aquí.

Enlace al resumen de la primera jornada

Filosofía y tecnología en la encrucijada de los medios de comunicación

Primera jornada del congreso Media 140, con un balance interesante. En el centro del debate, hacia dónde va el periodismo actual. Todavía sin una respuesta final, hay al menos algunas pistas desde las ideas, algunas herramientas desde el apartado de la tecnología digital y una certeza, internet ha cambiado el modelo del negocio y en algunos sentidos, hasta del hacer del periodista.

Jay Rosen ha intervenido en el Media 140 a través de videoconferencia desde Nueva York (13-04-2011)

En el apartado de las ideas, interesante la conferencia inaugural del músico, escritor y teórico Pat Kane, y también la videoconferencia del profesor de periodismo, crítico de prensa y escritor estadounidense Jay Rosen. Ambos mantienen posturas muy similares, que se pueden sintetizar en una idea: el periodismo ha dejado ya de ser una comunicación vertical, de los que detentan los medios hacia el público, y ha pasado a ser horizontal, todo el mundo puede ser ahora sujeto comunicante y receptor.

Ambos salvaguardan también el papel de los periodistas y de los medios profesionales como selectores de la información entre el abundante ruido informativo que se genera en la red, sin embargo, como demanda Rosen, hay que olvidarse ya del debate sobre si el informador ‘aficionado’ va a ser la tumba del periodista, y admitir la que denomina “mutualización del periodismo”: los periodistas profesionales aportan a la información su saber hacer profesional, sus medios de trabajo, la dedicación por entero, sus conocimientos, sus fuentes… pero la audiencia (a su vez, potencial comunicador ‘aficionado’) aportan algo virtualmente imposible para la redacción profesional, por amplia que ésta sea, la ubicuidad.

Pat Kane, en un momento de su conferencia en Media 140 (13-04-2011)

Por tanto, en la actual coyuntura los periodistas debemos adaptarnos ya a esa realidad, el trabajo conjunto entre profesionales y público presente en la red es igual a mejor trabajo.

También interesante el concepto de Rosen del público de los medios como ‘usuarios finales’, enfatizando así sus posibilidades de ser audiencia, oyente, lector… de usar diferentes canales de la información que les ofrecemos a través de nuestros medios de comunicación multiplataforma, y también de destacar lo que esos ‘usuarios’ de los medios pueden llegar a hacer con todo lo que les ofrecemos ya que pueden no sólo limitarse a recibir unos datos, sino que en la ‘era del gran horizontal’ (todo el mundo es susceptible de poder comunicar públicamente) ellos pueden redistribuir nuestros datos, producir nuevos datos a partir de los nuestros e incluso actuar a partir de lo que les facilitamos.

Herramientas creativas

Dos pinceladas también en cuanto a las herramientas que la tecnología digital pone a nuestro alcance. Por ejemplo, las herramientas de google para extraer información de los datos y presentarlos de forma atrayente y comprensible: google forms, google fusion table, google public data explorer, google chart, wordle… herramientas gratuitas que ahora mismo están utilizando hasta los grandes medios (los interactivos de La Vanguardia o de The Guardian se basan en buena parte en ellos).

Enlace al resumen de la segunda jornada