Ha sido un placer trabajar contigo

Hoy ha sido un día difícil. Decir adiós siempre es difícil. Hoy le hemos dicho adiós a una de las personas más importantes de la comunicación en l’Hospitalet de los últimos 30 años: Marga Solé se ha jubilado.

Marga se ha sentado frente a mí en los últimos años, y hemos compartido momentos muy difíciles. Pero antes de eso, Marga se había cruzado ya varias veces de forma decisiva en mi vida: cuando me escogió como corresponsal de barrio y me hizo regresar a Ràdio L’Hospitalet, allá por el año 1985; o cuando me despidieron en 1993, siendo ella todavía directora, gracias a lo cual yo empecé a escribir libros de investigación; o cuando trabajamos en el equipo del Diari de L’Hospitalet, o cuando regresó a la redacción y compartimos espacio con dos mesas enfrentadas.

Hoy quería decirle muchas cosas, pero no le he dicho casi nada. Siempre que se deja todo para el final pasan estas cosas, las lágrimas no son un buen marco comunicativo así que los dos lo hemos dejado estar. Pero necesito escribir mis pensamientos en este mi blog personal, que para eso está también.

Hoy, cuando Marga ha abandonado por última vez el edificio de los medios, he sentido como se rompía otro de los eslabones de la cadena que me une con mi pasado en los medios de comunicación municipales de la ciudad. En concreto, Marga era el eslabón que unía su etapa como directora en Ràdio L’Hospitalet -de la cual todavía hay otros representantes en la casa-, con mis inicios en la emisora, allá por 1983. De entonces ya no queda nadie. Sólo yo. Todos se han ido, se han jubilado o han muerto. Y hoy, tras su marcha, me he sentido muy solo.

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Resistir es vencer

Desde las siempre interesantes contras de La Vanguardia nos trajeron ayer otra historia de la Guerra Civil Española que llega hasta hoy, y con protagonista muy cercano… Una de las partes de la historia la asume uno de aquellos jovencitos idealistas de la Torrassa que dejaron atrás su adolescencia para acabar metidos en una batalla salvaje perdida de antemano, la batalla del Ebro. Hoy, a sus 93 años, Juan Gonzalvo recibe de manos del hijo de uno de los soldados del bando opuesto cartas y documentos que había perdido en el frente en una de las retiradas precipitadas. Otro soldado, éste del bando que avanzaba, los recogió y los guardó. Casi ochenta años después, los papeles vuelven a su legítimo dueño gracias a la investigación periodística, en la que también han colaborado -me explican- nuestro Espai de memòria, Can Riera, y el Arxiu Històric de L’Hospitalet.

De toda esta bella historia con fondo de drama, me llama la atención la fuerza de las consignas. Bajo las muchas capas que ha ido acumulando Juan Gonzalvo en su larga vida, sigue apareciendo la del joven idealista de aquellos lejanos días de 1938, reflejada en una consigna: Resistir es vencer. Y el hoy abuelo la sigue repitiendo sin cesar, no ya como lema de batalla, sino como lema de vida.

Juan Gonzalvo vivía durante la guerra en la Torrassa. Hoy vive en Zaragoza y ha recuperado un trocito de recuerdos. Compañeros de La Vanguardia, buen trabajo.

Un recuerdo a los 70 años de la liberación de Mauthausen

Se cumple esta semana el 70 aniversario de la liberación del campo de concentración nazi de Mauthausen. Este es un campo especial para l’Hospitalet porque allí fueron internados la mayoría de los 54 vecinos de la ciudad que sufrieron aquella barbarie. La mitad de ellos no vivió para contarlo. Como digo, la gran mayoría pasaron por Mauthausen y por su campo satélite de Gusen, situado a cinco kilómetros de distancia y a donde iban a parar los prisioneros más débiles ya que allí se les exprimía sus últimas fuerzas.

Hace unos años conseguí entrevistar a los tres últimos supervivientes de esa lista: Manuel Alfonso Ortells, Leonardo Pérez Iserte y Antonio Cánovas Lapuente (en este caso pasó por los campos de trabajo en África de la Francia de Vichy). Enlazo los pdf de las entrevistas en el Diari de L’Hospitalet.

Recordemos hoy a estas personas víctimas de la barbarie y de la Historia. Si queréis saber más podéis leer L’Hospitalet lloc de memòria. Exili, deportació, repressio i lluita antifranquista.